El ocaso de FIFA 20
Domingo de Julio del 2020 y aquí me encuentro: sentado frente a mi PC escribiendo estas líneas a modo de descargo, desahogo y crítica feroz a lo que fue otra jornada de FUTCHAMPIONS.
Que no soy el único que juega la WL a esta altura del año, eso lo sé. Somos varios los que fin de semana tras fin de semana, hemos dedicado nuestro tiempo a modo de inversión con la esperanza de ser recompensados cada jueves. Llevo la misma rutina que muchos de ustedes, desde jugar en determinados horarios, tal vez oír la misma música, vestir esa camiseta «que da suerte» e invocar paciencia y concentración para cada encuentro a disputar… En el que el matchmaking hará lo que quiera. Porque esa fue (apenas) una de las «problemáticas» a las que nos hemos enfrentado en esta edición de FIFA. Veamos por ejemplo algunos de los encuentros disputados por el que es considerado por muchos, el mejor jugador de PS4 Nicolás Villalba (@Nicolas99fc).
Ante esta situación me acerqué a Nico y le pregunté qué pensaba al respecto: «está mal, pero en Sudamérica al haber menos usuarios, es lógico que te matchee así. Si yo voy 24/0 debería ponerme con otro 24/0 que esté en el momento justo en el que yo busque, pero es imposible» Conclusión: el azar determina tu rival, de manera (in) justa. Y eso sucede de este lado del charco. ¿Y en Europa? Quizás no tanto. La experiencia vivida al momento de emparejar, es más equitativa debido a la gran afluencia de usuarios. Sin embargo aquí como allá, nos topamos con otros obstáculos a la hora de competir: los servidores y el gameplay. Por cierto, así es; dije «a la hora de competir», no dije «a la hora de jugar». Pero ya iremos a ese punto.
Los servidores son escasos. Y más para un juego que a pocos meses de su lanzamiento había superado, sólo en España, la cifra de 800.000 copias vendidas. La capacidad de albergar los millones de usuarios es completamente limitada y afecta directamente a la jugabilidad, arruinando la experiencia de juego. Incluso, en palabras de Francisco Sotullo (@PatanRex) seríamos capaces de «sacrificar tantos estadios, tantos escaneos de rostros, que al final terminan siendo nada… Prefiero un Ronaldo que parezca un monstruo (…) para tener un mejor gameplay» Y es cierto, en la era de la simulación al detalle de lo que sucede en un campo de juego real, las empresas como EA Sports, fracasan a la hora de facilitar comodidad al momento de estar delante de la consola. A menos que seas residente de aquellos países con la dicha de tener un server local, como el ejemplo de Brasil o Alemania.
Otro aspecto del gameplay, que ya no depende tanto de la influencia de un servidor, es la reacción que tiene la IA. ¿Cuántos de ustedes han dicho «qué hace el defensor que deja el espacio libre» más de una vez en estos meses? ¿Cuántas veces notaron a los extremos cerrarse en defensa? ¿Cuántos momentos de zozobra les hicieron pasar cada uno de los porteros que probaron? El sin fin de incoherencias, de falta de sentido en la CPU al momento de decidir qué hacer, fue moneda corriente partido tras partido. Ni siquiera cada parche lanzado supo orientar a FIFA20 a una mejora sustentable. En fin: el juego está roto. ¿La razón? Según una de las revelaciones en la comunidad hispanohablante @JuniorSintress «el juego se rompe cuando empiezan a salir cartas especiales (…) esto pueden verlo cuando juegan con alguien con oros comunes o raros, el juego está más normalizado». Y ahí salió a la luz otra de las características de FIFA20: el caudal de cartas especiales. Más y cada vez más cartas, aparecen edición tras edición, llegando al punto de romper «el sentido común» creando el concepto de «jugador FIFA» (¿hace falta que explique esto o basta con decir: Ben Yedder TOTS es mejor que Messi TOTS, Cristiano TOTS, Benzema TOTS, Lewandowski TOTS?)
¿Tuvo cosas buenas FIFA20? Seguramente. Las expectativas de hace un año atrás, si nos ponemos a pensar, fueron logradas en su mayoría. Tanto en lo que respecta a FIFA20, como a lo que lo rodea. Piensen ¿cuánto ha crecido la comunidad hispanohablante? Mucho. Y es lo que a fin de cuentas, más importa. Porque es cierto y lo dije más arriba con otras palabras: este año competimos todo el tiempo. Todo el tiempo: en Rivals, en FUTCHAMPIONS e incluso en Squad Battle. Ni siquiera el apartado de Amistosos es tan casual. Pero, no podemos negar que crecimos (¿Habrá tenido algo que ver la pandemia? Puede ser)
De momento, los invito a dejarnos en los comentarios sus experiencias a lo largo de estos meses y las expectativas de cara a FIFA21.
Autor: MundoUT






